Josué 17 – Tierra, Mujeres Fuertes Y Una Petición Audaz 🌾 Saltar al contenido

Josué 17

Versículos clave en Youtube

[01:27] Josué 17 v. 7-10 | Los Límites del Territorio Asignado a Manasés
[02:08] Josué 17 v. 11-13 | Ciudades de Manasés en Isacar y Aser, y el Fracaso en Desarraigar al Cananeo
[02:48] Josué 17 v. 14-18 | Los Hijos de José se Quejan y Josué les Anima a Conquistar el Bosque

Josué 17: La Heredad de Manasés y el Desafío de los Cananeos

En este capítulo del libro de Josué, observamos cómo se asignó la heredad a la tribu de Manasés, la media tribu que aún no había recibido su porción en la tierra prometida. Este relato subraya la importancia de confiar en las promesas divinas, la necesidad de actuar con diligencia para poseer lo que Dios ha dado y cómo Él provee soluciones incluso frente a desafíos aparentemente insuperables. A través de estos eventos, encontramos principios espirituales que destacan la necesidad de fe, valentía y reconocimiento de la soberanía divina.

La Heredad de las Hijas de Salphaad

El texto describe cómo las hijas de Salphaad, hijo de Hepher, reclamaron su heredad conforme al mandamiento que Dios había dado a Moisés. Como Salphaad no tuvo hijos varones, sus hijas —Maala, Noa, Hogla, Milca y Tirsa— recibieron una porción de la tierra entre los hermanos de su padre.

Este episodio refleja cómo Dios honra la justicia y la equidad. Las hijas de Salphaad demostraron fe y valentía al presentar su caso ante Eleazar, Josué y los príncipes de Israel. Su ejemplo nos enseña que debemos confiar en las promesas de Dios y actuar con diligencia para recibir lo que Él ha preparado para nosotros.

Los Límites de la Tribu de Manasés

La tribu de Manasés recibió una extensa porción de tierra, incluyendo regiones montañosas y áreas fértiles. Sin embargo, algunas partes de esta tierra aún estaban ocupadas por cananeos, quienes poseían carros herrados y vivían en ciudades fortificadas como Bet-sán y el valle de Jezreel.

Cuando los hijos de Manasés expresaron que la tierra era insuficiente para ellos, Josué les respondió con un llamado a la acción:

“Tú eres un pueblo numeroso y fuerte; no tendrás una sola suerte. Aquel monte será tuyo, aunque sea bosque, tú lo cortarás, y serán tuyos sus términos. Echarás al cananeo, aunque tenga carros herrados y sea fuerte.”

Este pasaje enfatiza que Dios no solo da promesas, sino que también espera que Su pueblo actúe con fe y esfuerzo para tomar posesión de ellas.

Lecciones sobre Fe y Acción

Este capítulo nos enseña importantes principios espirituales aplicables a nuestra vida diaria:

  1. La Importancia de Reclamar lo que Dios Ha Prometido: Así como las hijas de Salphaad reclamaron su heredad, debemos tener la fe y la valentía para recibir lo que Dios nos ha prometido.
  2. La Necesidad de Actuar con Diligencia: Poseer lo que Dios nos ha dado requiere esfuerzo y obediencia. No podemos esperar que las bendiciones caigan sin acción de nuestra parte.
  3. La Soberanía de Dios sobre los Obstáculos: Aunque enfrentemos desafíos aparentemente insuperables, como los cananeos con sus carros herrados, Dios tiene el poder para darnos la victoria si confiamos en Él.
  4. La Igualdad y Justicia en el Plan de Dios: El caso de las hijas de Salphaad demuestra que Dios ve más allá de las costumbres humanas y actúa con justicia y equidad hacia todos Sus hijos.

Te invito a compartir este estudio con otros creyentes interesados en comprender mejor el ejemplo de la tribu de Manasés y cómo podemos aplicar estos principios en nuestras vidas. Al difundir estas verdades, ayudamos a otros a aprender de la sabiduría bíblica y comprometerse más profundamente con el servicio divino.

Texto integro del Libro de Josué capítulo: 17
Josué capítulo 17

Capítulo 17

Y TUVO también suerte la tribu de Manasés, porque fué primogénito de José. Machîr, primogénito de Manasés, y padre de Galaad, el cual fué hombre de guerra, tuvo á Galaad y á Basán.
2 Tuvieron también suerte los otros hijos de Manasés conforme á sus familias: los hijos de Abiezer, y los hijos de Helec, y los hijos de Esriel, y los hijos de Sichêm, y los hijos de Hepher, y los hijos de Semida; estos fueron los hijos varones de Manasés hijo de José, por sus familias.
3 Pero Salphaad, hijo de Hepher, hijo de Galaad, hijo de Machîr, hijo de Manasés, no tuvo hijos, sino hijas, los nombres de las cuales son estos: Maala, Noa, Hogla, Milchâ, y Tirsa.
4 Estas vinieron delante de Eleazar sacerdote, y de Josué hijo de Nun, y de los príncipes, y dijeron: Jehová mandó á Moisés que nos diese herencia entre nuestros hermanos. Y él les dió herencia entre los hermanos del padre de ellas, conforme al dicho de Jehová.
5 Y cayeron á Manasés diez suertes á más de la tierra de Galaad y de Basán, que está de la otra parte del Jordán:
6 Porque las hijas de Manasés poseyeron herencia entre sus hijos: y la tierra de Galaad fué de los otros hijos de Manasés.
7 Y fué el término de Manasés desde Aser hasta Michmetat, la cual está delante de Sichêm; y va este término á la mano derecha, á los que habitan en Tappua.
8 Y la tierra de Tappua fué de Manasés; pero Tappua, que está junto al término de Manasés, es de los hijos de Ephraim.
9 Y desciende este término al arroyo de Cana, hacia el mediodía del arroyo. Estas ciudades de Ephraim están entre las ciudades de Manasés: y el término de Manasés es desde el norte del mismo arroyo, y sus salidas son á la mar.
10 Ephraim al mediodía, y Manasés al norte, y la mar es su término: y encuéntranse con Aser á la parte del norte, y con Issachâr al oriente.
11 Tuvo también Manasés en Issachâr y en Aser á Beth-san y sus aldeas, é Ibleam y sus aldeas, y los moradores de Dor y sus aldeas, y los moradores de Endor y sus aldeas, y los moradores de Taanach y sus aldeas, y los moradores de Megiddo y sus aldeas: tres provincias.
12 Mas los hijos de Manasés no pudieron echar á los de aquellas ciudades; antes el Cananeo quiso habitar en la tierra.
13 Empero cuando los hijos de Israel tomaron fuerzas, hicieron tributario al Cananeo, mas no lo echaron.
14 Y los hijos de José hablaron á Josué, diciendo: ¿Por qué me has dado por heredad una sola suerte y una sola parte, siendo yo un pueblo tan grande y que Jehová me ha así bendecido hasta ahora?
15 Y Josué les respondió: Si eres pueblo tan grande, sube tú al monte, y corta para ti allí en la tierra del Pherezeo y de los gigantes, pues que el monte de Ephraim es angosto para ti.
16 Y los hijos de José dijeron: No nos bastará á nosotros este monte: y todos los Cananeos que habitan la tierra de la campiña, tienen carros herrados; los que están en Beth-san y en sus aldeas, y los que están en el valle de Jezreel.
17 Entonces Josué respondió á la casa de José, á Ephraim y Manasés, diciendo: Tú eres gran pueblo, y tienes gran fuerza; no tendrás una sola suerte;
18 Mas aquel monte será tuyo; que bosque es, y tú lo cortarás, y serán tuyos sus términos: porque tú echarás al Cananeo, aunque tenga carros herrados, y aunque sea fuerte.

Resumen del capítulo 17 del libro de Josué

El capítulo 17 del Libro de Josué continúa con la asignación de herencias en la tierra prometida, enfocándose principalmente en las tribus de Manasés y Efraín, así como en la tribu de Zabulón. A continuación, te proporciono un resumen exhaustivo del capítulo:

  1. Herencia de Manasés y Efraín: El capítulo comienza con los descendientes de José, que son las tribus de Manasés y Efraín, acercándose a Josué para solicitar más territorio debido a que sus números habían crecido significativamente. Se quejan de que las tierras asignadas hasta el momento no son suficientes para acomodar a su población.
  2. La respuesta de Josué: Josué les sugiere que aprovechen su fuerza y salgan a despejar los bosques de la región montañosa, lo que les permitirá expandir sus territorios y tener más espacio para vivir. Josué alienta a estas tribus a ser valientes y tomar la iniciativa en la expansión de sus herencias.
  3. Herencia de Manasés: El capítulo describe cómo Manasés recibió la herencia en la región norte de la tierra prometida, incluyendo tierras en Basán y en la región de Taanac. Sin embargo, aún quedaban áreas por conquistar, y se menciona que los cananeos seguían presentes en algunas regiones.
  4. Herencia de Efraín: Efraín también recibió su herencia, que se ubicaba en la región centro-norte de la tierra prometida. Sus territorios incluían las ciudades de Betel, Luz y Gezer. Al igual que Manasés, Efraín aún tenía que lidiar con la presencia de cananeos en algunas áreas.
  5. Herencia de Zabulón: Aunque el capítulo se centra principalmente en Manasés y Efraín, también menciona la asignación de tierras a la tribu de Zabulón. Esta tribu recibió territorios en la región baja de la tierra prometida, cerca de la costa mediterránea.
  6. La incapacidad de expulsar a los cananeos: El capítulo hace referencia a la dificultad que algunas tribus, incluyendo Manasés, Efraín y Zabulón, tenían para expulsar completamente a los cananeos de sus territorios asignados. Esto indica que la presencia de población cananea persistió en algunas áreas.
  7. Repetición de la solicitud: Al final del capítulo, los descendientes de José, Manasés y Efraín, vuelven a Josué para insistir en la falta de tierras y solicitar más territorio.

En resumen, el capítulo 17 de Josué se centra en la asignación de herencias a las tribus de Manasés, Efraín y Zabulón. También destaca las dificultades que algunas tribus enfrentaron al tratar de expulsar a los cananeos de sus territorios asignados. Además, muestra cómo Josué alienta a las tribus a tomar la iniciativa y expandir sus territorios por sí mismas. Este capítulo continúa el proceso de distribución de herencias en la tierra prometida.

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