Deuteronomio 20: La Ley Secreta De La Guerra Justa ?￯ᄌマ? Saltar al contenido

Deuterenomio 20

Versículos clave en Youtube

[00:00] Deuteronomio 20:1-9 | Leyes para el Combate (Exenciones del Servicio Militar para Constructores, Desposados y Medrosos).
[01:32] Deuteronomio 20:10-18 | Leyes para Asediar Ciudades (Guerra de Ciudades Lejanas vs. Exterminio de los Cananeos).
[02:44] Deuteronomio 20:19-20 | Ley de Protección de los Árboles Frutales en el Asedio.

Deuterenomio 20: La Guerra Santa | Principios para el Conflicto Espiritual

Como creyentes, encontramos en el capítulo 20 de Deuteronomio principios eternos que guían nuestro enfoque hacia los conflictos espirituales. Este pasaje no es simplemente un manual militar; representa una guía profunda sobre cómo enfrentar las batallas de nuestra fe.

La Presencia Divina en la Batalla

La seguridad de que Jehová está con nosotros en la guerra me recuerda continuamente que nuestras verdaderas batallas no son contra carne y sangre. Personalmente, he experimentado cómo esta promesa transforma nuestro temor en confianza cuando enfrentamos desafíos aparentemente insuperables.

El discurso del sacerdote antes de la batalla muestra la importancia de recordar quién realmente pelea por nosotros. He aprendido que nuestras palabras de ánimo deben centrarse en la presencia divina más que en nuestras propias fuerzas.

El Reconocimiento de las Limitaciones Humanas

Me impresiona profundamente la sensibilidad mostrada hacia aquellos con responsabilidades recientes. La exención otorgada a quienes han construido casa, plantado viña o se han desposado demuestra que Dios comprende nuestras preocupaciones terrenales. Como alguien involucrado en ministerio, veo la sabiduría de permitir que estos hombres establezcan sus vidas antes de enfrentar peligros.

La consideración adicional hacia los temerosos muestra que la calidad del ejército espiritual es más importante que su cantidad. He visto cómo mantener solo a los valientes protege la moral de toda la comunidad.

La Distinción entre Enemigos

La diferenciación clara entre ciudades lejanas y las de las naciones cananeas contiene lecciones eternas sobre cómo tratamos a diferentes clases de oponentes. Me conmueve especialmente la posibilidad ofrecida de paz a los lejanos, mientras que las naciones contaminadas deben ser completamente destruidas.

La prohibición contra aprender las prácticas abominables de estas naciones muestra la seriedad con que debemos tratar la pureza espiritual. Como padre/madre, entiendo la necesidad crucial de proteger a nuestras familias de influencias destructivas.

La Protección de la Creación

La instrucción específica sobre los árboles frutales demuestra la preocupación divina por la creación. No se trata solo de estrategia militar; representa nuestra responsabilidad de cuidar lo que Dios ha creado. He reflexionado sobre cómo este principio aplica a nuestra administración ambiental actual.

La distinción entre árboles frutales y otros muestra que debemos discernir cuidadosamente qué recursos utilizar en nuestras “batallas” espirituales. Como administrador de recursos, aprecio esta guía práctica.

La Justicia como Fundamento

La ratificación final de obedecer todos estos estatutos no es legalismo vacío. Demuestra nuestra respuesta natural al amor y provisión divinos manifestados en nuestras vidas diarias. Como creyentes, tenemos la seguridad de que nuestra prosperidad proviene de mantener estas prácticas de justicia y misericordia.

Si estas palabras han resonado en tu corazón como lo han hecho en el mío al compartirlas, te invito a ser parte activa en esta obra. Comparte este mensaje con otros que puedan beneficiarse de él. Juntos podemos ayudar a construir comunidades basadas en la guerra santa y la devoción sincera al único digno de toda adoración.

Texto integro del Libro de Deuteronomio capítulo: 20
Deuterenomio capítulo 20

Capítulo 20

CUANDO salieres á la guerra contra tus enemigos, y vieres caballos y carros, un pueblo más grande que tú, no tengas temor de ellos, que Jehová tu Dios es contigo, el cual te sacó de tierra de Egipto.
2 Y será que, cuando os acercareis para combatir, llegaráse el sacerdote, y hablará al pueblo,
3 Y les dirá: Oye, Israel, vosotros os juntáis hoy en batalla contra vuestros enemigos: no se ablande vuestro corazón, no temáis, no os azoréis, ni tampoco os desalentéis delante de ellos;
4 Que Jehová vuestro Dios anda con vosotros, para pelear por vosotros contra vuestros enemigos, para salvaros.
5 Y los oficiales hablarán al pueblo, diciendo: ¿Quién ha edificado casa nueva, y no la ha estrenado? Vaya, y vuélvase á su casa, porque quizá no muera en la batalla, y otro alguno la estrene.
6 ¿Y quién ha plantado viña, y no ha hecho común uso de ella? Vaya, y vuélvase á su casa, porque quizá no muera en la batalla, y otro alguno la goce.
7 ¿Y quién se ha desposado con mujer, y no la ha tomado? Vaya, y vuélvase á su casa, porque quizá no muera en la batalla, y algún otro la tome.
8 Y tornarán los oficiales á hablar al pueblo, y dirán: ¿Quién es hombre medroso y tierno de corazón? Vaya, y vuélvase á su casa, y no apoque el corazón de sus hermanos, como su corazón.
9 Y será que, cuando los oficiales acabaren de hablar al pueblo, entonces los capitanes de los ejércitos mandarán delante del pueblo.
10 Cuando te acercares á una ciudad para combatirla, le intimarás la paz.
11 Y será que, si te respondiere, Paz, y te abriere, todo el pueblo que en ella fuere hallado te serán tributarios, y te servirán.
12 Mas si no hiciere paz contigo, y emprendiere contigo guerra, y la cercares,
13 Luego que Jehová tu Dios la entregare en tu mano, herirás á todo varón suyo á filo de espada.
14 Solamente las mujeres y los niños, y los animales, y todo lo que hubiere en la ciudad, todos sus despojos, tomarás para ti: y comerás del despojo de tus enemigos, los cuales Jehová tu Dios te entregó.
15 Así harás á todas la ciudades que estuvieren muy lejos de ti, que no fueren de las ciudades de estas gentes.
16 Empero de las ciudades de estos pueblos que Jehová tu Dios te da por heredad, ninguna persona dejarás con vida;
17 Antes del todo los destruirás: al Hetheo, y al Amorrheo, y al Cananeo, y al Pherezeo, y al Heveo, y al Jebuseo; como Jehová tu Dios te ha mandado:
18 Porque no os enseñen á hacer según todas sus abominaciones, que ellos hacen á sus dioses, y pequéis contra Jehová vuestro Dios.
19 Cuando pusieres cerco á alguna ciudad, peleando contra ella muchos días para tomarla, no destruyas su arboleda metiendo en ella hacha, porque de ella comerás; y no la talarás, que no es hombre el árbol del campo para venir contra ti en el cerco.
20 Mas el árbol que supieres que no es árbol para comer, lo destruirás y lo talarás, y construye baluarte contra la ciudad que pelea contigo, hasta sojuzgarla.

Resumen del capítulo 20 del libro Deuteronomio

El capítulo 20 del libro de Deuteronomio de la Biblia se enfoca en las leyes y regulaciones relacionadas con la guerra, incluyendo la conducta apropiada antes y durante la batalla. Aquí tienes un resumen exhaustivo de este capítulo:

  1. Discurso antes de la batalla (Versículos 1-4): Moisés instruye al pueblo de Israel antes de entrar en batalla. Les dice que no deben temer a sus enemigos, ya que Dios está con ellos y peleará por ellos. Además, se les permite regresar a sus casas si recientemente se han comprometido, han plantado viñedos o han construido casas, para que otros los disfruten en caso de que mueran en la batalla.
  2. Oferta de paz a las ciudades lejanas (Versículos 5-15): Antes de asediar una ciudad lejana, se les da la opción de ofrecer paz. Si la ciudad acepta la oferta y se somete, los habitantes serán puestos a trabajar como siervos, pero si rechazan la paz y el asedio continúa, los israelitas tomarán la ciudad y destruirán a sus habitantes.
  3. Destrucción de ciudades cercanas (Versículos 16-18): Cuando los israelitas asedien ciudades en la tierra de Canaán, no deben dejar con vida a ningún habitante, sino que deben destruirlos completamente debido a la maldad de esas naciones y como parte de la obra de Dios.
  4. Conservación de los recursos (Versículos 19-20): Durante el asedio, los israelitas no deben destruir los árboles frutales, ya que pueden ser útiles para la alimentación. Sin embargo, pueden cortar árboles que no dan fruto para usarlos en la construcción de máquinas de asedio.
  5. Tratamiento de las ciudades lejanas (Versículos 21-23): Las ciudades lejanas, que no forman parte de la tierra prometida, pueden ser tratadas de manera diferente. Los israelitas pueden tomar botín de estas ciudades y usar los recursos, pero deben destruir completamente a sus habitantes.

En resumen, el capítulo 20 de Deuteronomio establece pautas y regulaciones para la conducta en la guerra, incluyendo la oferta de paz a las ciudades lejanas, la destrucción de ciudades en la tierra de Canaán y la conservación de recursos. Se enfatiza la confianza en Dios antes de la batalla y la necesidad de seguir sus instrucciones en la guerra. Este capítulo también destaca la diferencia en el tratamiento entre las ciudades lejanas y las de la tierra prometida.

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