Versículos clave en Youtube
| [00:00] Josué 6 v. 1 | Jericó, la Ciudad Fortificada, Cerrada |
| [00:09] Josué 6 v. 2-5 | El Plan Divino: El Cercado, el Tocado de Bocinas y la Caída del Muro |
| [00:52] Josué 6 v. 6-11 | Josué da las Órdenes y la Primera Marcha |
| [01:55] Josué 6 v. 12-14 | Repetición de la Marcha por Seis Días |
| [02:26] Josué 6 v. 15-16 | La Séptima Vuelta y la Orden de Gritar |
| [02:47] Josué 6 v. 17-19 | El Anatema y la Excepción de Rahab |
| [03:19] Josué 6 v. 20-21 | El Muro Cae y la Destrucción de la Ciudad |
| [03:47] Josué 6 v. 22-25 | El Rescate de Rahab y su Familia |
| [04:37] Josué 6 v. 26-27 | Maldición sobre la Reedificación de Jericó y la Fama de Josué |
Josué 6: La Caída de Jericó y la Fidelidad a Dios
En este capítulo del libro de Josué, observamos cómo el pueblo de Israel conquistó la ciudad de Jericó bajo la dirección divina. Este relato subraya la importancia de la obediencia a las instrucciones de Dios, Su poder para derribar obstáculos aparentemente imposibles y cómo Él recompensa la fe y la fidelidad. A través de estos eventos, encontramos principios espirituales que destacan la necesidad de confiar en Dios, seguir Sus mandamientos y reconocer Su soberanía sobre todas las cosas.
La Estrategia Divina
El texto describe cómo Dios dio instrucciones específicas a Josué para conquistar Jericó. Durante seis días, los sacerdotes llevaron el arca del pacto mientras los soldados marchaban alrededor de la ciudad una vez por día. El séptimo día, rodearon la ciudad siete veces, y tras el toque final de las bocinas, el pueblo gritó, y las murallas de Jericó cayeron.
Este episodio refleja cómo Dios no siempre sigue métodos humanos para resolver problemas. En lugar de un ataque convencional, utilizó un acto de fe y obediencia para demostrar Su poder absoluto. Las instrucciones eran claras y precisas, y el éxito dependía de la disposición del pueblo a seguirlas sin cuestionarlas.
La Consagración de la Ciudad
Dios declaró que todo en Jericó sería consagrado a Él como anatema, excepto los objetos de valor, que serían llevados al tesoro del Señor. Esto significaba que nada de la ciudad debía ser tomado para uso personal, ya que estaba bajo juicio divino.
Este mandamiento resalta la importancia de separar lo que pertenece a Dios y no mezclarlo con intereses personales. La desobediencia a esta orden más adelante traería consecuencias graves, como veremos en el caso de Acán en el siguiente capítulo.
Rahab y su Salvación
El texto también menciona que Rahab y su familia fueron salvados, tal como se había prometido. Rahab, quien había ayudado a los espías enviados por Josué, fue rescatada antes de que la ciudad fuera destruida. Este acto de gracia demuestra cómo la fe en Dios puede salvar incluso en medio del juicio.
Rahab y su familia no solo sobrevivieron, sino que también se integraron al pueblo de Israel, convirtiéndose en parte de la historia redentora de Dios. Esto muestra que la misericordia de Dios está disponible para todos los que confían en Él, sin importar su pasado.
Lecciones sobre Fe y Obediencia
Este capítulo nos enseña importantes principios espirituales aplicables a nuestra vida diaria:
- La Importancia de la Obediencia: El éxito en la vida cristiana depende de seguir fielmente las instrucciones de Dios, incluso cuando parezcan inusuales o difíciles.
- El Poder de Dios para Derribar Obstáculos: No importa cuán grandes sean los desafíos que enfrentemos, Dios puede abrir camino donde parece no haber salida.
- La Consagración de lo que Pertenece a Dios: Debemos apartar lo que es santo para Su propósito y evitar contaminarlo con intereses egoístas.
- La Misericordia de Dios para los Que Confían en Él: Rahab es un ejemplo de cómo Dios salva a aquellos que reconocen Su poder y se refugian en Él.
Te invito a compartir este estudio con otros creyentes interesados en comprender mejor el ejemplo de Israel en Jericó y cómo podemos aplicar estos principios en nuestras vidas. Al difundir estas verdades, ayudamos a otros a aprender de la sabiduría bíblica y comprometerse más profundamente con el servicio divino.
Texto integro del Libro de Josué capítulo: 6
Josué capítulo 6
Capítulo 6
EMPERO Jericó estaba cerrada, bien cerrada, á causa de los hijos de Israel: nadie entraba, ni salía.
2 Mas Jehová dijo á Josué: Mira, yo he entregado en tu mano á Jericó y á su rey, con sus varones de guerra.
3 Cercaréis pues la ciudad todos los hombres de guerra, yendo alrededor de la ciudad una vez: y esto haréis seis días.
4 Y siete sacerdotes llevarán siete bocinas de cuernos de carneros delante del arca; y al séptimo día daréis siete vueltas á la ciudad, y los sacerdotes tocarán las bocinas.
5 Y cuando tocaren prolongadamente el cuerno de carnero, así que oyereis el sonido de la bocina, todo el pueblo gritará á gran voz, y el muro de la ciudad caerá debajo de sí: entonces el pueblo subirá cada uno en derecho de sí.
6 Y llamando Josué hijo de Nun á los sacerdotes, les dijo: Llevad el arca del pacto, y siete sacerdotes lleven bocinas de cuernos de carneros delante del arca de Jehová.
7 Y dijo al pueblo: Pasad, y rodead la ciudad; y los que están armados pasarán delante del arca de Jehová.
8 Y así que Josué hubo hablado al pueblo, los siete sacerdotes, llevando las siete bocinas de cuernos de carneros, pasaron delante del arca de Jehová, y tocaron las bocinas: y el arca del pacto de Jehová los seguía.
9 Y los armados iban delante de los sacerdotes que tocaban las bocinas, y la gente reunida iba detrás del arca, andando y tocando bocinas.
10 Y Josué mandó al pueblo, diciendo: Vosotros no daréis grita, ni se oirá vuestra voz, ni saldrá palabra de vuestra boca, hasta el día que yo os diga: Gritad: entonces daréis grita.
11 El arca pues de Jehová dió una vuelta alrededor de la ciudad, y viniéronse al real, en el cual tuvieron la noche.
12 Y Josué se levantó de mañana, y los sacerdotes tomaron el arca de Jehová.
13 Y los siete sacerdotes, llevando las siete bocinas de cuernos de carneros, fueron delante del arca de Jehová, andando siempre y tocando las bocinas; y los armados iban delante de ellos, y la gente reunida iba detrás del arca de Jehová, andando y tocando las bocinas.
14 Así dieron otra vuelta á la ciudad el segundo día, y volviéronse al real: de esta manera hicieron por seis días.
15 Y al séptimo día levantáronse cuando subía el alba, y dieron vuelta á la ciudad de la misma manera siete veces: solamente este día dieron vuelta alrededor de ella siete veces.
16 Y como los sacerdotes hubieron tocado las bocinas la séptima vez, Josué dijo al pueblo: Dad grita, porque Jehová os ha entregado la ciudad.
17 Mas la ciudad será anatema á Jehová, ella con todas las cosas que están en ella: solamente Rahab la ramera vivirá, con todos los que estuvieren en casa con ella, por cuanto escondió los mensajeros que enviamos.
18 Empero guardaos vosotros del anatema, que ni toquéis, ni toméis alguna cosa del anatema, porque no hagáis anatema el campo de Israel, y lo turbéis.
19 Mas toda la plata, y el oro, y vasos de metal y de hierro, sea consagrado á Jehová, y venga al tesoro de Jehová.
20 Entonces el pueblo dió grita, y los sacerdotes tocaron las bocinas: y aconteció que como el pueblo hubo oído el sonido de la bocina, dió el pueblo grita con gran vocerío, y el muro cayó á plomo. El pueblo subió luego á la ciudad, cada uno en derecho de sí, y tomáronla.
21 Y destruyeron todo lo que en la ciudad había; hombres y mujeres, mozos y viejos, hasta los bueyes, y ovejas, y asnos, á filo de espada.
22 Mas Josué dijo á los dos hombres que habían reconocido la tierra: Entrad en casa de la mujer ramera, y haced salir de allá á la mujer, y á todo lo que fuere suyo, como lo jurasteis.
23 Y los mancebos espías entraron, y sacaron á Rahab, y á su padre, y á su madre, y á sus hermanos, y todo lo que era suyo; y también sacaron á toda su parentela, y pusiéronlos fuera del campo de Israel.
24 Y consumieron con fuego la ciudad, y todo lo que en ella había: solamente pusieron en el tesoro de la casa de Jehová la plata, y el oro, y los vasos de metal y de hierro.
25 Mas Josué salvó la vida á Rahab la ramera, y á la casa de su padre, y á todo lo que ella tenía: y habitó ella entre los Israelitas hasta hoy; por cuanto escondió los mensajeros que Josué envió á reconocer á Jericó.
26 Y en aquel tiempo Josué les juramentó diciendo: Maldito delante de Jehová el hombre que se levantare y reedificare esta ciudad de Jericó. En su primogénito eche sus cimientos, y en su menor asiente sus puertas.
27 Fué pues Jehová con Josué, y su nombre se divulgó por toda la tierra.
Resumen del capítulo 6 del libro de Josué
El capítulo 6 del Libro de Josué es un relato fundamental que describe la caída de la ciudad de Jericó, una de las primeras ciudades que los israelitas debían conquistar en su entrada a la tierra prometida. A continuación, se presenta un resumen exhaustivo del capítulo 6:
- Los muros de Jericó: Jericó era una ciudad fortificada con muros altos. Los habitantes de la ciudad se sentían seguros detrás de estos muros, y no permitían que nadie entrara o saliera de la ciudad mientras los israelitas estaban acampados cerca.
- Instrucciones divinas: El Señor se aparece a Josué y le da instrucciones específicas sobre cómo conquistar Jericó. Le ordena que durante seis días, los israelitas deben dar una vuelta alrededor de la ciudad una vez al día, llevando consigo el Arca del Pacto. Siete sacerdotes tocarán trompetas hechas de cuerno de carnero delante del Arca. Pero en el séptimo día, deben dar siete vueltas alrededor de la ciudad, y al sonido prolongado de las trompetas, todo el pueblo debe gritar, y entonces los muros de Jericó caerán.
- Ejecución del plan: Josué comunica estas instrucciones al pueblo, y ellos las siguen al pie de la letra. Durante seis días, dan una vuelta alrededor de Jericó sin decir una palabra. Los habitantes de Jericó observan con asombro, pero no comprenden el propósito de este extraño comportamiento.
- La caída de Jericó: En el séptimo día, los israelitas dan siete vueltas alrededor de la ciudad, y cuando suenan las trompetas y el pueblo grita al unísono, los muros de Jericó colapsan milagrosamente. Los israelitas avanzan hacia la ciudad y la conquistan. Solo Rahab y su familia, quienes habían ayudado a los espías israelitas, son perdonados y salvados.
- Maldición de Jericó: Josué pronuncia una maldición sobre Jericó, advirtiendo que cualquiera que intente reconstruir la ciudad perderá a su primogénito cuando ponga los cimientos, y a su hijo menor cuando coloque las puertas.
- El tesoro del Señor: El oro, la plata y los objetos de bronce de Jericó se dedican al tesoro del Señor, y la ciudad misma se quema.
- La fama de Josué: Josué gana una gran reputación como líder debido a la caída milagrosa de Jericó, y su nombre se vuelve temido entre los pueblos vecinos.
En resumen, el capítulo 6 de Josué relata la conquista de Jericó mediante un plan divino que involucra vueltas alrededor de la ciudad, trompetas y un grito unificado del pueblo. Este evento se destaca como un milagro y marca el inicio de la conquista de la tierra prometida. La fidelidad de Dios y la obediencia de los israelitas son fundamentales en la caída de Jericó, y Josué emerge como un líder destacado en esta historia.


